Caminé por trozos de maniquíes desnudos
sobre violines destartalados que crujían como hojas secas al pisarlos
y una mujer tocaba el sarangi hecho con sus cabellos
sus vellos púbicos simpáticos
pura resonancia
y no puedo estar a la misma altura
para dar una elegía en condiciones
quiero decir lo que siento y
lo envuelvo en estas palabras
reivindicar lo que sé
porque alguien me lo enseñó
y muchos no sabrán de quién es el suspiro que flota en el aire
muchos gilipollas que no serán recordados
porque les cubre el manto de la autovergüenza inconsciente
tú siempre serás inmortal
o por lo menos cuando yo ya no pueda recordarte
no importa
quedan las huellas
y el que no las ve
es porque no las mira
o no las conoce
tres violines rotos por el que
nos dijo
que
las fronteras de la música
eran sólo tapias de ideas
que si no fue el único que las rompió
sí las atravesó para que viéramos como se hacía
A la memoria de Nam June Paik