La arena
las hojas secas
el mar
una piedra
cristales rotos por el suelo
se separaban
se fragmentaron
se elevó
sonaba constantemente
La ropa empezó a prenderse fuego en pocos segundos
y sus lágrimas no fueron suficientes para salvarlo
yo no pude ir porque las paredes de mi cuarto se encogían tanto que quedé aprisionado
pero consigo escapar a pesar de que me deje la piel en los muros
Y la acera estaba llena de insectos muertos que al pisarlos tosían
FUE USTED Y NO OTRO
te puedes quedar la saliva que malgasté al pronunciar tu nombre sin vocales
las hojas de mi diario no las arrancaré porque bastante me dolió graparlas a mi espalda
ENCUENTRE AL OTRO
En definitiva, vivir. Abrirse la cabeza y salpicar a los demás con todo eso que lleva dentro. Da igual a lo que huela. Choque dos huesos cualesquiera de su cuerpo y haga que salten chispas.
Ouvrez la tête (Satie)