Ayer pude asistir a otro concierto de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, donde incluyeron en el programa "Petrushka" de Stravinsky, los siete lieder de juventud de Alban Berg, y Tombeau de Luis de Pablo.
Como el concierto anterior, hubo un coloquio con Arturo Tamayo, uno de los directores con más prestigio internacional y el compositor español.
La obra era radicalmente innovadora, dividía la orquesta en varios "módulos" que poseían una cierta independencia. El director lo que hacía era indicar un número que tenían asignado con una mano, y con la otra indicar el tempo (o la velocidad) a la que iba dicho modulo. A esto se le llama aleatoriedad controlada.
La obra, típica de la expresividad depabliana, tenía bellos momentos de agresividad y otros de un estatismo reflexivo.
Al finalizar el coloquio pude hablar con el maestro vasco y expresarle mi admiración, lo conocía "de vista" cuando le regalaron a mi madre un diccionario de compositores, recuerdo ver la foto de Luis de Pablo y pensar "huy éste vive todavia!" (tendría unos 11 años), a los 14, oí una obra suya para coro en Radio Clásica de la que guardo (menos el nombre de la obra y el coro que la cantó) un buen recuerdo. Hace unos meses pude conseguir un CD suyo con tres obras: "Melisma furioso", "Senderos de aire" y "Figura en el mar" ésta última sobre todo fue la que más me impactó.
Y el remate lo tuve ayer, cuando pude estar tan cerca de él. Decirle que me había encantado su obra
"ah sí..Figura en el mar..bah, no está mal" me dijo y me miró con una sonrisa picaresca
Le pregunté que cómo era capaz de condensar tantos estilos y formas de pensar pertenecientes a culturas tan dispares. A partir de ahí comenzo una inolvidable conversación sobre las músicas del mundo (llegó a hablar hasta de la Micronesia :O), su modo de prestarles atención y el hecho de evitar las citas.
Después de la primera parte volví a verlo en el vestíbulo y le felicité por la obra, esplendida en todos los aspectos (aunque hubo alguna que otra mente cerrada que no le gustó, y eso que estaba en un conservatorio :S)
"¡Me ha encantado!, ¡Se salió! ¡Es usted un monstruo!"
y el despues de reírse me dijo con una palmada en el hombro
"Bueno en realidad no es para tanto, por lo general soy un poco más inofensivo"
Después de reirnos los dos, le agradecí como unas cinco veces su atención y su amabilidad.
No puedo estar más encantado. Ha sido con toda seguridad uno de los mejores días de mi vida. Gracias señor de Pablo. :D :D :D