- En cierto modo... no. No recuerdo lo que iba a decir.
- Hoy llevo el pelo suelto.
- Leí Bodas de Sangre. Me entra un enorme pavor al pensar que tengamos un destino ineludible.
- ¿Te preocupa que ocurra eso? ¿O bien se trata del hecho de que lo expuesto en una obra de arte traspase sus propias palabras?
- La segunda pregunta me interesa, ¿no sería lógica una regresión del contenido artístico a la realidad de la que vino?
- O puede que conciencia e imaginación siempre hayan estado complementadas entre sí.
- Es casi lo que te he dicho yo.
- No llega a ser exactamente eso. Tú hablas de dos islas que se interconectan mediante una misma vía en la que nos encontraríamos nosotros. Yo me estoy refiriendo a una península en donde coexistan dos cosas que se oponen.
- Eso explicaría la aparición de conflictos. La España/España, como dijo Umbral.
- ¿Pero sería una guerra civil? Mi abuela y muchos de su generación se refieren a ella diciendo "hermanos contra hermanos", como un mantra. Pero no sería normal que existan en un mismo plano dos cosas distintas.
- No sería normal, pero es lo que has propuesto. Y si lo imaginamos, es que existe.
- Claro que algo puede imaginarse porque existe.
- Sí... a lo mejor imaginación y realidad son dos conjuntos que de vez en cuando friccionan en una violenta intersección. Añadiría que esta frecuencia es mayor...
- No hemos pensado en una relación de subordinación
- ¿A qué te refieres?
- Que una cosa podría estar condicionada por otra. Nosotros imaginamos combinando elementos de la realidad. Es como la conclusión a la que llegó la semiótica...
- ... ¿era la semiótica?...
- Bueno, no estoy seguro, pero mi mente relaciona la semiótica con la conclusión de que una novela no era original, sino que manoseaba el contexto en el que se hallaba.
- Si estás seguro de que esa conclusión era de la semiótica, es que lo imaginas. Piensas que a lo mejor no era así, pero lo recuerdas y conformas esa parte imaginada como una real. Este hecho podría contradecir tu argumento de que la imaginación está domada por el guante de hierro de la realidad.
- Yo lo que observo es que ahora hemos creado una conversación fractal, en la que un ejemplo se inserta dentro de otro ejemplo.
- Mandelbrot estaría orgulloso de nosotros.
Y el cambio de registro de el intercambio de parlamentos me devolvió a una realidad imaginada, o bien a una imaginación totalmente real y seria. Me lavé la cara y fui a prepararme el desayuno despidiendo al interlocutor que se encontraba en el espejo de mi baño.